Cómo hacer fuego en cualquier situación: técnicas de supervivencia

Hacer fuego es uno de los básicos de la supervivencia en la naturaleza. Es un mecanismo para sobrevivir en climas fríos y puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Además de su función termorreguladora, sirve para enviar señales, ahuyentar animales, cocinar alimentos, construir herramientas, controlar los mosquitos y hasta cocer arcilla.

En definitiva, saber hacer fuego en cualquier momento siempre es útil, especialmente en la supervivencia en la naturaleza o en los climas más extremos. Por eso, en esta guía informativa te compartimos algunas técnicas que te servirán para generarlo y ayudarte a sobrevivir.

Antes de empezar, es importante que conozcas la legislación de tu país a este respecto para no tener complicaciones legales. Lo más recomendable es que te dirijas al ayuntamiento más cercano y te asesores acerca de las prohibiciones existentes.

El triángulo del fuego: aire, calor y combustible

Es imprescindible conocer el triángulo del fuego para saber cómo se produce, cómo se expande y, sobre todo, cómo se controla o se extingue.

Para generarlo, es necesario un combustible, un agente oxidante (como el oxígeno) y una energía de activación (como el calor). Para prevenirlo o detenerlo es imprescindible atacar uno de estos elementos. Te contamos cómo funcionan y cómo eliminarlos:

  • Cuando el calor no es suficiente, es imposible que se genere fuego y mucho menos que se propague. Para eliminarlo, el compuesto que más se usa es el agua, ya que genera una reacción por la que esta pasa a estado gaseoso.
  • Si no hay combustible, el fuego se detiene. Este se puede eliminar de forma natural o mediante procesos químicos. Por lo general, es el procedimiento utilizado en la extinción de incendios.
  • La escasez de oxígeno impide la generación de lumbre y, por consiguiente, que se propague.

Antes de empezar: ¿dónde hacer y no hacer fuego?

Es importante que prestes atención al sitio donde quieres encenderlo, ya que puede ser peligroso si no tomas las medidas necesarias. Apunta las siguientes recomendaciones:

  • En primer lugar, considera el viento y la vegetación. Lo mejor es eliminar las hierbas y las ramas que estén alrededor de la fogata para que no se produzca una propagación sin control.
  • Busca un lugar seguro, a no ser que tu objetivo sea enviar señales o calentar de manera momentánea el lugar donde te encuentras (como puede ser el caso de tu refugio de supervivencia).
  • Puedes usar piedras para hacer un círculo. Su diámetro tiene que permitir realizar una fogata en el centro sin riesgo de que se propague. No uses piedras porosas, ya que pueden explotar.
  • Nunca debes hacer fuego debajo de un árbol.
  • Es recomendable hacerlo en un área de tierra de unos 2 metros de diámetro.
  • Si hay nieve o el suelo está húmedo, tendrás que hacer una plataforma o antorcha sueca.
  • Si hace viento, puedes excavar y hacer una pequeña trinchera.

Consejos para hacer fuego sobre mojado

Es cierto que las condiciones climáticas cambian y que nunca tendremos el ambiente 100% a nuestro favor. Por eso, es importante que conozcas algunos consejos para hacer fuego cuando llueve o el suelo está húmedo:

Una opción es contar con yesca seca guardada y protegida de la lluvia.
Es mejor empezar con pocas ramas en lugar de usar un tronco completo.
Evita producirlo en un lugar desprotegido; será más difícil conseguirlo si llueve.
No expongas el procedimiento al viento; este dificulta cualquier método.
Es recomendable hacer un agujero y rodearlo de piedras para que el viento no afecte a su generación.
Es aconsejable usar madera que contenga aceite (como la de pino o abedul), ya este que activa el fuego gracias a su resina, que es inflamable. Eso sí, no intentes incorporar muchas ramas de este tipo. Con usar unas pocas al principio es suficiente.
En caso de que haya nieve, es recomendable que hagas una antorcha o que hagas las llamas encima de una plataforma.
Si tienes madera mojada, deberás generar mucho calor cuando el fuego se esté encendiendo. Por este motivo tendrás que utilizar elementos que lo aceleren.
No coloques piedras húmedas o porosas cerca, ya que puede provocar una explosión.

Qué necesitas para hacer fuego: los básicos

Ahora que ya sabes la información básica y los consejos imprescindibles, vamos al grano: ¿qué necesitas para hacer fuego? Y no, no hablamos de un mechero para la supervivencia. Te lo explicamos todo a continuación:

La yesca

Está compuesta por cualquier elemento que sirva para generar fuego de manera fácil. Por lo general, las personas que se van de campamento incluyen en su equipamiento de supervivencia un poco de algodón, cartón o papel que se encienda con facilidad.

Asimismo, puedes encontrar yesca natural donde te encuentres, como la corteza de un árbol, ramas secas y el musgo liquen Evernia prunastri. También sirve el palo emplumado, un tronco seco que se corta en finos cortes para hacer plumas, y la corteza abedul, que es otra aliada perfecta.

No obstante, es necesario utilizarla en un lugar donde haya abundante tierra y hacer un círculo para que las llamas no se propaguen.

La leña

Hay distintos tipos de madera para hacer fuego. Las que más se recomiendan son las que contengan aceite y sean blandas, como la de abedul o la de pino. Estas son inflamables gracias a su resina y encienden más rápido.

Asimismo, la madera dura (como la de roble) sirve para quemar. Es un tronco pesado que mantiene más el calor. Arde de manera más lenta, pero genera un carbón muy bueno para cocinar.

Por su parte, la madera muerta situada al pie de un árbol es una buena opción como leña seca. Fíjate que la corteza salga de manera fácil; si está muy verde producirá mucho humo.

A continuación, te describiremos las características de los distintos tipos de leña para que conozcas su alcance de combustión y sus posibles usos:

  • Castaño: no es la mejor opción. Quema mal, genera pocas brasas y mucha ceniza y, además, produce muchas chispas. Tampoco es la mejor alternativa si estás buscando calor.
  • Roble: es bueno para quemar, ya que produce mucho calor y buena luminosidad. Es apta para calentar comida. Además, se va consumiendo de forma gradual y apenas necesita combustión.
  • Fresno: es otro de los tipos de madera más recomendados, ya que produce todavía más calor que la de roble. Además es apta para cualquier uso (iluminación, calor, cocinar).
  • Haya: la ventaja de esta leña es que dura mucho, produce calor y también es válida para todo. El único contra es que necesita mucha combustión.
  • Olivo: a pesar de que produce una llama corta, esta es intensa y duradera. Esto la convierte en una fuente inagotable de calor. Apenas genera humo y también alumbra bastante.
  • Sauce llorón: para que arda debe estar seca. Tampoco es la mejor opción porque genera chispas. Así que es más bien aconsejable solo como fuente térmica.
  • Abeto y pino: en ambos casos es una madera resinosa que se quema muy rápido. Pero debes tener cuidado, ya que producen chispas y no son la mejor opción para fogatas nocturnas.
  • Encina: es la mejor para cocinar gracias a la cantidad de brasas que proporciona y a la nula generación de humo.
  • Álamo: es una de las leñas que se quema más rápido. Produce mucho calor.
  • Árbol de arce: es una de las mejores para hacer fuego, ya que se calienta de forma rápida y se quema de manera lenta.
  • Aliso: no es muy buena y produce demasiado calor.
  • Abedul: calienta mucho y se quema muy rápido. Es aconsejable guardar la corteza porque puede servir como yesca.
  • Olmo: es recomendable que esté seca, porque verde no genera llamas. Es muy difícil de dividir.
  • Abeto balsámico: no es muy bueno ya que se quema muy rápido, no genera calor y produce chispas.
  • Nogal: está considerada la mejor leña, ya que genera calor, dura y no provoca chispas.
como hacer fuego

Otros combustibles

Hay otros combustibles que tienen la capacidad de arder en presencia de un agente oxidante o comburente a través de una energía de activación (como puede ser una chispa). Los combustibles pueden ser sólidos, líquidos y gaseosos.

Te mencionamos algunos de los más utilizados para hacer fuego:

  • Excrementos de animales: al secarse, este material es un excelente combustible para hacer una hoguera. Solo debes asegurarte de secarlos muy bien para que no generen humo. Además, si los mezclas con hierbas y ramas serán más efectivos.
  • Turba: se encuentra sobre todo en los páramos con buen drenaje. Se trata de una superficie blanda que puedes conseguir en los bordes de los salientes rocosos. Lo reconocerás por su aspecto negro y rocoso. Lo puedes cortar con un cuchillo, pero necesitarás ventilación para que arda lo suficiente.
  • Carbón: es una roca rica en carbono que sirve para generar fuego. Para que arda la llama, solo es necesario prenderlo hasta que se distribuya por todo su volumen.
  • Aceites y resinas: los árboles que desprenden aceites y resinas naturales, como los pinos y los eucaliptos, son de gran utilidad para hacer fuego. Asimismo, las astillas de madera gruesas, cuando tienen suficiente resina, prenden con facilidad y se mantienen encendidas por un largo tiempo.
  • Grasa animal: la grasa de sebo, por ejemplo, se quema de forma lenta y constante, siendo un buen combustible para hacer una fogata. Puedes utilizar estas grasas con una mecha en una lata ventilada, lo que te servirá para construir una especie de hornillo. Son muy comunes en las regiones polares, así que tenlo en cuenta en caso de tener que sobrevivir en climas extremos.
  • Pizarra: es una roca que se forma por partículas sedimentarias arcillosas. Es rica en aceite y funciona como combustible para hacer fuego. Produce un humo aceitoso que quema rápido y produce calor.

Cómo encender un fuego

Una vez que hemos decidido dónde vamos a preparar el fuego, que tenemos el terreno listo y que hemos recolectado todo lo necesario, solo nos falta preparar la hoguera.

Tenemos diferentes tipos de hogueras que mencionaremos a continuación, pero el concepto es el mismo para cualquier fuego:

  1. El fuego lo empezaremos con la yesca.
  2. Una vez esté prendida y veamos que salen las primeras llamas, añadiremos la leña más fina o las astillas, que es la más fácil de encender.
  3. Cuando el fuego aumente lo suficiente como para estar seguros de que no se va a apagar, empezaremos a añadirle los troncos más gruesos y nos aseguraremos de que el aire fluya sin obstrucciones.

Ahora sí, vamos a ver los distintos tipos de fogatas que podemos hacer:

Tipos de fogatas

Fuego tipi

El tipo de hoguera mas clásica: un fuego rápido de preparar para entrar en calor. Para hacerlo sigue estos pasos:

  1. Apila una cantidad de yesca abundante sobre dos o tres ramas en forma pirámide, recordando siempre dejar espacio para que el aire circule.
  2. Coloca algunos palos finos por encima de la yesca, rodeando todo el tipi.
  3. Sobre los finos, coloca los troncos más gruesos, vigilando que estos no tiren nuestra estructura.

Fogata entrecruzada (criss-cross)

Es una buena opción para cocinar. Crea una llama alta y es ideal para sentarse alrededor de ella. Para encenderla es aconsejable hacer lo siguiente:

  1. Haz un pequeño agujero para colocar la yesca y las pequeñas ramas y así hacer un fuego rápido.
  2. Una vez encendido, y cuando estemos seguros de que no va a extinguirse, apila capas de troncos entrecruzados.
  3. Añade pequeños trozos de leña y asegúrate de que las llamas suben por la pila.

Antorcha sueca

Con esta técnica, un solo tronco puede durar horas encendido. Para ello:

  1. Haz unas ranuras en el tronco en forma de X separándolo en cuatro mitades para luego unirlas con un cordel.
  2. También puedes hacer los cortes hasta la mitad del tronco y separar cada grieta con algunos tacos de madera, facilitando la entrada de aire.
  3. Una vez tengas preparado el tronco, mete la yesca en el interior y enciéndela.
  4. Puedes ir alimentando el fuego metiendo pequeñas ramas por el centro.

Este método es bueno para calentar agua o cocinar sobre el tronco, pero no genera mucha luz ni calor para sentarte junto a él.

Hoguera en estrella

Esta técnica de los nativos americanos es ideal cuando tienes poca leña. Para conseguirlo, haz lo siguiente:

  1. Pon los troncos en forma de estrella, sin importar su longitud.
  2. En el punto donde se tocan los extremos iniciaremos el fuego con una pequeña pirámide de yesca y troncos finos.
  3. Cuando el tronco se vaya consumiendo, iremos controlando el fuego acercándolo a la llama.

Es una manera de regular el consumo de la leña y una técnica muy útil al cocinar.

Fogata inclinada, recostada o Lean-to

Este es un buen método cuando hay algo de viento, ya que la propia leña hará de cortaviento. Es fácil de preparar:

  1. Pon un gran tronco de base y el resto de la leña apoyado sobre él, como un pequeño tipi.
  2. Introduce la yesca y la leña fina en su interior y enciéndela.

Cómo hacer fuego sin mechero

Hay distintas maneras de hacer fuego sin tener un mechero a mano. Es más fácil de lo que piensas. Te lo explicamos todo a continuación.

Cómo hacer fuego con palos

Palos y fricción. Suena fácil, pero has de conocer bien la técnica para tener éxito (o más bien técnicas, ya que hay más de una). Presta atención:

Fuego de arco

Es uno de los métodos más populares y efectivos, aunque puede ser algo difícil. El arco de rodamiento indio no es más que un sistema de fricción que exige fuerza y resistencia. Para generar fuego tendrás que tener en cuenta lo siguiente:

  • Has de girar de forma rápida una vara con la ayuda de un arco sobre el trozo de madera.
  • Tienes que construir un arco con madera flexible, mientras que la cuerda la puedes hacer con el cordón del zapato. Es necesario que frotes la madera blanda con la madera dura para que funcione.
  • Si sale polvo negro, vas por el camino correcto (has elegido bien el tipo de palo). Pero si el polvillo es de color arena, no pierdas el tiempo: esa madera no es apta.
  • En el momento que comience a salir humo debes incorporar la yesca compactada, que hará que la brasa se propague de manera rápida.
  • Debes insistir en soplar y frotar hasta que se genere la llama y se encienda el fuego.

El método de la sierra

Es uno de los más utilizados en junglas o bosques cálidos. Tienes que colocar una madera dura como base y cubrirla de yesca que prenda con facilidad. Después, sobre la base realiza movimientos similares al de un serrado con una madera blanda.

Es preciso aclarar que no es una técnica sencilla para principiantes y que requiere que la madera esté muy seca. Te la explicamos paso a paso:

Primero divide el bambú en dos. Mantén el bambú sobre el suelo y pon el cuchillo en la parte superior, justo en el centro. Sin separar el cuchillo del bambú, golpea el bambú contra el suelo. El cuchillo cortará la pieza en dos. Una vez hayas cortado lo suficiente, podrás terminar de separarlo con las manos.
Prepara algo de yesca con una de las piezas. Con tu cuchillo, «afeita» la parte exterior y recoge todas esas virutas de bambú para hacer dos pequeñas bolas de yesca.
Sin cambiar de trozo de bambú, haz un pequeño agujero por la parte interior. Cuando notes que la punta del cuchillo sobresale por la parte exterior, haz un corte perpendicular que usarás como guía para la fricción.
En la parte interior, pon una bola de yesca a cada lado del agujero y fíjalas a la caña de bambú con una pequeña rama o una tira de bambú lo suficientemente larga. De esta forma, podrás sujetarlo con comodidad cuando lo muevas.
Ahora coge la otra mitad del bambú y afila uno de los lados largos. Es la parte que usarás para hacer la fricción. No hace falta que lo afiles a conciencia, simplemente vacíalo un poco para que encaje la pequeña raja que has hecho en el trozo que contiene la yesca.
Una vez terminado, coloca el trozo de bambú afilado contra el suelo y contra tu vientre. Encaja el otro trozo de bambú con la yesca usando la línea como guía. Ahora mueve la parte superior arriba y abajo hasta que la fricción encienda la yesca.

El método de la correa (Fire Thong)

Se basa en la fricción de la madera contra un cordón o un trozo de tela resistente.

Para aplicar este procedimiento, coloca una rama de madera blanda y apóyala sobre una piedra que esté encima de ramas secas.

Es importante que la cuerda esté en todo momento en contacto con la yesca.

Por fricción

La variante manual del método del fuego con arco es especialmente útil si el terreno es seco y con poca lluvia, ya que todo nuestro entorno se convierte en posible yesca. En este caso, realizaremos lo siguiente:

  1. En una base de madera dura, haz una muesca en forma de V. Coloca la yesca en ella.
  2. Como eje para girar, utiliza una madera más blanda y, a poder ser, hueca.
  3. Coge la rama blanda entre las manos y empuja hacia abajo a la vez que giras friccionando. La idea es apretar el eje contra la depresión que has creado en la base dura.
  4. Cuando se empiece a encender la punta del eje, sopla suavemente para que la yesca se encienda. La arena es una buena aliada para aumentar la fricción.

Cómo producir fuego con pedernal y acero

Es uno de los métodos modernos y puede funcionar hasta en situaciones desfavorables. Para ello, necesitarás:

  • Una piedra dura, como el pedernal o el sílex.
  • Material como el hierro o la pirita, para que genere chispas al entrechocarlo con el sílex. Así se produce energía física en contacto.

Es importante que consideres que si usas dos piedras de sílex no producirás proyecciones incandescentes calientes y duraderas. Cuando consigas producir las chispas, debes entrar en contacto de forma inmediata con algún combustible, como hojas secas, cabellos o cualquier tipo de yesca natural. 

Utiliza la luz del sol y lentes de aumento

Un método más sencillo y que funciona es utilizar el sol para prender la yesca. Lo podemos hacer con una lupa, unos prismáticos o unas gafas de sol. No obstante, vas a necesitar una yesca que se encienda con facilidad.

Lo primero que debes hacer es colocar la lupa cerca de la yesca y fijarte que el sol penetre de manera directa. Tendrás que soplar e incorporar madera fina para que la brasa arda más rápido.

Con la chispa de la batería del coche

Si estás en un lugar aislado y no sabes cómo hacer una hoguera de manera rápida y sencilla, puedes utilizar los cables de la batería de tu coche. Solo necesitas conectar una pieza de metal en el borne negativo del cable, y poner el positivo sobre una pieza metálica del motor como, por ejemplo, los tornillos que sujetan a la batería.

De esta forma, se generan chispas. Al enterrar de inmediato el metal en hojas secas o yesca natural, se produce fuego de inmediato.

¿Se puede hacer fuego con dos piedras?

Por supuesto que sí; solo debes saber con cuáles podrás hacer chispas.

Las piedras de tipo molar y las rocas sedimentarias, como la radiolarita, son las indicadas. Fíijate que su forma sea robusta con destellos brillantes, como la pirita.

Una buena técnica para reconocerlas es golpearlas con un cuchillo de acero para ver si emiten chispas. Así sabrás que tienes un buen sílex mineral a tu alcance.

Cómo hacer fuego con cerillas: el método más sencillo

Es el método más sencillo para hacer una hoguera. Las cerillas son un invento del siglo XIX que consiste en una mecha muy delgada elaborada en fibra textil, empapada de cera o estearina, que permite pasar fuego de una lumbre a otra sin la necesidad de encenderlo. Hoy, las cerillas están fabricadas con una astilla de madera o cartón.

Por supuesto, las cerillas funcionan mediante fricción. Al hacer contacto la cabeza con la tira de lija se genera un incremento de temperatura que hace que el trisulfuro de fósforo arda. Hay un par de tipos de cerillas interesantes para tu equipo de supervivencia:

  • Cerillas de seguridad: su cabeza tiene trisulfuro de antimonio con un oxidante, mientras que la banda de fricción contiene fósforo rojo. Este cambia a color blanco por el calor generado durante la fricción.
  • Cerillas impermeables: son a prueba de agua y viento y se queman incluso húmedas. Estas cerillas son perfectas con independencia de las inclemencias del tiempo y de las condiciones extremas.

Un truco para encender las cerillas si has perdido la banda de fricción es uniendo cuatro cerillas en forma de cuadrado y colocando en el centro la cabeza de una que permita girarla. De esta manera, no tardará en prender la llama.

Fuegos que podemos hacer en la montaña para sobrevivir

En el ámbito de la prevención de incendios existen distintas clases de fuego. Pero aquí no hablaremos de normativas europeas, sino de los que podrás hacer con tus propias manos y herramientas en caso de necesidad al aire libre. Aquí te describimos los de mayor utilidad según su función:

Fuegos para dar calor

Si preparas un solo fuego en el exterior, se podrán calentar solo las áreas que están a su alrededor. Mientras que, con dos hogueras es posible que se calienten varias personas. No obstante, necesitarás más combustible y es probable que lo envuelva el humo.

En el caso de que sea un lugar muy frío y necesites calentarte, es necesario construir un reflector (pared de troncos o natural) para que el humo ascienda y se dirija hacia el lugar en el que estás o dormirás. Esta técnica te protegerá del frío toda la noche.

Fuegos para cocinar

Para cocinar, es mejor utilizar leñas que den buenas brasas. El castaño, roble, fresno, haya y olivo son buenas maderas que proporcionan calor durante mucho tiempo.

Si nuestros utensilios para cocinar tienen asa, podremos utilizar un palo para sujetarlo sobre el fuego. Si no es así, te dejamos otros tipos de hogueras que podrás hacer para cocinar.

  • Horno de Yukón: sirve para quemar cualquier cosa porque desprende mucho calor. Aunque es muy difícil de construir, vale la pena el esfuerzo porque te servirá para cocinar. Su estructura es similar a una chimenea, aunque hay que crear un canal que conduzca hasta el final de la fosa, donde se originarán las llamas. Los espacios entre las piedras deben estar sellados para que la fogata esté protegida.
  • Fuego de trinchera: su ventaja es que, al estar por debajo del nivel del suelo, está protegido contra los vientos fuertes. Debes colocar una capa de rocas para revestir el fondo del hoyo y encender el fuego sobre las piedras. Lo mejor es que, incluso si se ha apagado, el espacio permanecerá caliente y será una excelente opción para hacer la parrilla.

Advertencia y disclaimer de responsabilidad

Es necesario aclarar que las técnicas de supervivencia descritas en esta guía informativa son justificables en caso de que la vida de la persona se encuentre en riesgo o en una circunstancia extrema de la que dependa su vida.

A modo de advertencia, has de saber que estás actuando bajo tu propio riesgo y responsabilidad. Es importante seguir las leyes de la zona y tener la certeza de conocer la técnica correctamente, sin poner en peligro a nadie ni al medio ambiente. Por supuesto, estas técnicas nunca deben ser empleadas por personas no adultas.

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Santi Torres

Autor y Editor de Noreste Club

Experto en supervivencia en la montaña. Me apasiona la aventura, la naturaleza y poder superarme día a día. Aprendo y divulgo todo lo que sé.

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