Cómo orientarse sin brújula: técnicas de orientación en la naturaleza

Cómo orientarse en la naturaleza sin brújula, sin mapas o sin GPS es clave para poder explorar con toda libertad y sobrevivir en caso de perdernos. Saber ubicarte a través de métodos tradicionales como el sol, las estrellas, la luna o señales naturales te da la máxima sensación de conexión y sintonía con tu entorno.

 Es muy fácil contar con una buena brújula. De hecho, no renunciamos a estos instrumentos, todo lo contrario. Simplemente, consideramos que aprender técnicas de supervivencia como la de la orientación sin ayuda de dispositivos es una de las imprescindibles si te gusta la aventura.

Hoy vamos a descubrirte las mejores técnicas para orientarse. Tradicionales, pero extremadamente efectivas si las dominas bien. Tan solo necesitarás un poco de práctica.

¡Vamos a ello!

Lo primero: ¿en qué hemisferio estás?

Es preciso empezar esta guía informativa aclarando que los métodos son distintos si estás en el hemisferio norte o en el hemisferio sur. La relación de la Tierra con respecto al resto del Sistema Solar y la posición de las estrellas te ayudarán a encontrar de forma más rápida la dirección que buscas.

En el hemisferio norte usarás la Estrella Polar. Esta no es la más brillante del cielo, pero sí la más cercana al polo norte celeste. Para localizarla ubica el carro de la Osa Mayor y trazar una línea que una las dos estrellas más alejadas de la cola de la Osa; esta te llevará hasta la Estrella Polar.

Mientras que el hemisferio sur no tiene una estrella equivalente a la Polar, sí te puedes guiar por la Cruz del Sur, la cual señala hacia el polo sur celeste.

Asimismo, tienes que saber que el hemisferio viene indicado por la forma en que se mueve la sombra; si se desplazan en el sentido de las agujas del reloj estarás en el norte y, si es de forma inversa, en el sur.

Orientación diurna: cómo ubicarse en las horas de sol

Es muy fácil orientarse con un mapa o aprender cómo funciona una brújula para orientarse, pero hoy no nos interesa este aspecto. La entrada y la salida del sol es otra forma práctica de orientarse sin brújula. A continuación, te mencionaremos las técnicas aplicables a lo largo del día.

Cómo orientarse con el sol

A mediodía es la hora más fiable para orientarte con el Sol. Sin embargo, esta orientación depende de varios factores y cambia de acuerdo con la época del año.

Asimismo, es importante que tengas claro que, aunque el Sol sale por el este y se pone por el oeste, a veces no es del todo así. Dependiendo del mes, puede que tanto la salida como la puesta no se correspondan al 100% con estos puntos cardinales. De hecho, esta afirmación solo es completamente cierta en los equinoccios.

También hay que tener en cuenta que las cadenas montañosas pueden hacerte creer que el Sol ya se ha escondido (o que todavía no ha salido) sin que sea cierto.

Además, tienes que saber que el Sol sigue el horario solar, de manera que sale a las 6:00h y se oculta a las 18:00h.

Por ejemplo, en el hemisferio norte, cuando el Sol se encuentra en su cenit se alinea con el meridiano del lugar en el que te encuentras. Esto significa que, a esta hora, se alinea con la dirección norte-sur, mientras que las sombras indicarán la dirección sur. En lo que respecta al hemisferio sur, ese punto al mediodía señala el norte.

En caso de que quieras aprender un poco más sobre orientación en España, puedes consultar la Federación Española de Orientación.

Cómo orientarse de día con la sombra de un palo

Se trata de una técnica de orientación válida durante las horas de sol y aplicable a cualquier latitud. Para aplicar este método, deberás seguir estos pasos:

  1. Coloca verticalmente un palo sobre un terreno lo más plano posible.
  2. Ahora, deberás fijarte dónde cae la sombra y señalizar la punta de la misma con algún objeto, ya sea otro palo o una piedra.
  3. Cuando hayan transcurrido unos 15 minutos, repite el mismo proceso de marcación.
  4. Ahora has de unir las dos marcas: la primera corresponde al oeste y la segunda al este.

Este método resulta perfecto para un día de acampada. Si dispones de más tiempo y quieres una precisión más exacta, puedes probar con este otro:

  1. Igual que antes, colocamos un palo en vertical sobre una superficie llana. Eso sí, lo haremos a primera hora de la mañana.
  2. Con el palo en el centro, trazaremos un arco con un radio idéntico al del palo.
  3. Verás que la sombra se encogerá al mediodía.
  4. A la tarde, ocurrirá lo opuesto con la sombra, así que cuando esta vuelva a tocar el radio trazado, márcalo. Este paso es muy preciso y concreto.
  5. Ahora que ya tienes dos marcas, debes unirlas como en el primer método. La primera marca el oeste y la segunda el este.

Cómo orientarse con el reloj

Si bien aquí contamos con otro dispositivo y no es una técnica 100% tradicional, sí que es útil en caso de contar con un reloj, pero no con una brújula. Los modelos con manecillas son un buen instrumento para encontrar una dirección. No obstante, debes fijarte que marque la hora solar (Importante: si estás en España tendrás que retrasarlo dos horas en primavera-verano y una en otoño-invierno).

La esfera de los relojes está dividida en 12 horas, de forma que la aguja horaria recorre un ángulo de 30 grados con una velocidad angular doble a la del Sol. De esta manera:

En el hemisferio norte, debes apuntar la aguja de las horas en dirección al Sol. En la bisectriz que hará con las 12 se encuentra la línea norte-sur.
Mientras que, en el hemisferio sur, debes dirigir la marca horaria de las 12 hacia el Sol. La bisectriz con la aguja te indicará la línea norte-sur.

Recuerda que cuando apuntes hacia el Sol, seguramente este te deslumbrará, por lo que te recomendamos buscar una sombra que sea paralela a la dirección que estás buscando.

Orientación por indicios y señales naturales

También podrás fijarte en algunos indicios observables en el terreno y en la naturaleza. Por eso, te mencionamos varios métodos básicos para orientarte en un lugar determinado. Si te fijas bien en el terreno, la naturaleza y otros elementos, puedes encontrar excelentes indicios para orientarte en un momento dado, ya sea de día o de noche.

  • Los anillos de crecimiento de los árboles te ayudan a conocer la dirección, ya que están más desarrollados en el lado que reciben más sol y sus capas tienen más separaciones en la parte que mira al sur. Sin embargo, hay factores que pueden alterar ese resultado.
  • La humedad en los árboles, las piedras y las tapias se presentan en mayor abundancia en los lados que dan al norte. Además, tienen presencia de musgo.
  • La nieve es otro elemento natural importante, porque desaparece antes en las laderas que dan al sur y se mantiene en las que se orientan hacia el norte.
  • La vegetación de los montes es más abundante en el lado norte que en el sur.
  • Las migraciones periódicas de las aves siguen la dirección sur al final del otoño y la norte al inicio de la primavera.
  • Los insectos te pueden ayudar a encontrar la dirección sur. Al levantar la corteza de los árboles señalan esta cara.
  • Por lo general, las plantas crecen hacia el sol. El lado más abundante señala el sur en el hemisferio norte y el norte en el hemisferio sur.
  • Los árboles que tienen una corteza granulosa muestran un grano más apretado en el lado norte del tronco.
  • Algunos tipos de plantas te ayudarán. Es el caso de la Silphium laciniatum (brújula de Norteamérica), que tiene un perfil distinto desde el este-oeste al norte-sur. Otro ejemplo es la planta del Polo Norte, que crece en Sudáfrica y su inclinación siempre señala el norte.
  • De igual manera, las veletas de las iglesias tienen una cruz que señalan los puntos cardinales con las letras N, S, E, O.
  • En caso de que haya una iglesia románica cerca, recuerda que su puerta y su altar señalan la dirección este–oeste.

Cómo orientarse con las estrellas y la luna: orientación nocturna

Si te has perdido y se te ha hecho de noche, también existen varias maneras para aprender a orientarse en la naturaleza. Estos métodos son muy fiables aunque algo más complicados. A continuación, te enseñaremos algunos de ellos para que te guíes durante la noche.

Cómo orientarse con las estrellas

Para orientarte con las estrellas es importante que sepas que guardan la misma relación entre ellas y pasan por los mismos lugares de la Tierra todas las noches. Si quieres hacer la prueba, puedes estudiar una estrella en una posición específica y en un determinado momento durante una noche, y comprobar los resultados al día siguiente.

De esta manera, te darás cuenta de que se ha desplazado un grado en dirección opuesto a las agujas del reloj en el hemisferio norte, o en dirección contraria en el hemisferio sur. Mientras que por el este alcanzan su cenit, en el horizonte occidental permanecen a la misma distancia cuando están ascendiendo.

En el hemisferio norte hay estrellas y constelaciones, como la Osa Mayor, Casiopea y Orión, que permanecen visibles durante toda la noche.

En el caso de la Osa Mayor, tenemos que localizar Merak y Dubhe, que son las dos últimas estrellas que conforman la figura del carro. A partir de estas, proyecta una línea paralela que extienda cinco veces la distancia entre ambas. Así encontrarás la Estrella Polar, la última de la Osa Menor.
También puedes buscar directamente la Osa Menor. Esta constelación también se ve todo el año en el hemisferio norte. Es la estrella que está más alejada del carro.
La constelación de Casiopea (tiene forma de W ) también gira alrededor de la Estrella Polar. Trazando otra línea paralela desde uno de sus vértices centrales, encontrarás rápidamente Polaris.

¿Y se puede saber dónde está el sur desde el hemisferio norte? También es posible si buscas el Cinturón de Orión. Este es reconocible porque tiene tres estrellas bastante visibles y «cercanas» entre sí. En el punto medio de una línea imaginaria entre Betelgeuse y Rigel (estas brillan menos…) está el sur.

Sin embargo, en el polo sur no es visible. Por ello, para encontrar la dirección en este hemisferio, es necesario apoyarse en la constelación de la Cruz del Sur.

Las estrellas que salen y que se ocultan pueden orientarte en horas nocturnas. Para ello, clava dos palos de distintos tamaños en el suelo para que puedas ver hacia cualquiera de las estrellas. Tendrás la sensación de que se mueven, lo que te dará la dirección a la cual se dirige la estrella.

Orientación con la luna

Nuestro querido satélite carece de luz propia y lo que hace es reflejar los rayos del sol. Al girar sobre la tierra, la luz que «emite» no es siempre la misma y puede servirte también para orientarte. 

Para guiarte por la Luna, ten en cuenta si es luna llena, nueva, cuarto menguante o cuarto creciente. Cuando la luna está en cuarto creciente, la puntas señalan al este; y cuando es menguante, señalan hacia el oeste.

Además, fíjate a la hora a la que sale. En caso de que la luna salga antes de que el sol se oculte, el área iluminada se encuentra en el oeste. Si sale después de la medianoche, se sitúa al este.

Enlaces de interés:

santi torres

Santi Torres

Autor y Editor de Noreste Club

Experto en supervivencia en la montaña. Me apasiona la aventura, la naturaleza y poder superarme día a día. Aprendo y divulgo todo lo que sé.

Participamos en el programa de Afiliados de Amazon, y por ello obtenemos ingresos por las compras adscritas directas e indirectas que cumplen con los requisitos aplicables. Es decir, si haces alguna compra o suscripción a través de algunos de nuestros enlaces, nosotros ganamos una pequeña comisión. Sin coste extra para ti, por supuesto.