Sobrevivir en una isla desierta: guía con las técnicas y métodos básicos

¿Has pensado alguna vez cómo actuarias en caso de naufragio? Sobrevivir en una isla desierta puede parecernos fácil por las películas, pero obviamente no lo es si no sabes cómo. La realidad, en estos casos, supera con creces a a la ficción.

Cazar, buscar agua, construir un refugio o hacer fuego son solo algunas de las tareas que tendrás que hacer sí o sí para subsistir lejos de la humanidad.

¿Quieres aprender todo esto? Sigue leyendo.

La técnica STOP: los básicos para sobrevivir en una isla desierta

Perderse en una isla desierta no es tan complicado y ni siquiera hace falta naufragar para encontrarse en esa situación. Ir a acampar o explorar a un nuevo lugar puede ser emocionante, pero también muy peligroso. Separarse del grupo con el que vas por unos minutos puede bastar para perderte, e incluso para pasar varios días sin saber dónde estás.

Por eso es muy importante saber actuar correctamente. Uno de los mejores métodos es la técnica STOP. Contiene todos los básicos para controlar la situación y prepararte ante una posible supervivencia a largo plazo.

También se utiliza en situaciones de estrés o como técnica de relajación. Se basa en detenerse, pensar, tomar aire, observar y proseguir. No obstante, en el contexto de tener que sobrevivir en una isla, las siglas cobran un significado más fuerte:

sobrevivir en una isla
  • Stop (para): En lugar de entrar en pánico, detente y controla tus emociones. Evita la desesperación y ayuda a otras personas a tranquilizarse.
  • Think (piensa): Analiza la situación, entiende qué está pasando y por qué. Enumera opciones lógicas que te permitan salir de la isla o encontrar ayuda rápidamente.
  • Observe (observa): Mira a tu alrededor y reconoce qué elementos pueden mejorar tu calidad de vida en situaciones adversas: un refugio, comida, fuentes de agua, señales, etc.
  • Plan (planea): Planifica los siguientes días de supervivencia. Después de recolectar lo necesario, distribúyelo equitativamente y enumera qué te puede hacer falta en anticipación a otros problemas. También puedes idear métodos para salir de la situación.

¿Cómo distribuir bien tu energía y tiempo? ¿Cuáles son los pasos para planificarse correctamente? Las primeras horas son cruciales, ya que es posible que necesites de inmediato una fuente de agua o de comida para mantenerte con fuerzas. Por eso es fundamental actuar con rapidez.

Encuentra una fuente de agua potable

Aquí verás algunas formas para conseguir agua potable en una isla desierta. Según la regla del tres, el cuerpo solo puede sobrevivir tres días sin agua. Pero puede ampliarse a 3 o 4 semanas con agua, aunque no haya comida. Esto da margen para muchas cosas, como que te rescaten.

Pero no toda agua se puede consumir. Evita charcos o estanques. En su lugar, busca una fuente de agua que corra o fluya constantemente, como un río o cascada. Si te adentras en la profundidad de la isla tendrás más probabilidades de encontrar una.

Si no la consigues, puedes recoger agua de lluvia directamente o la estancada en las hojas de las plantas. De no ser posible tampoco, otra opción es construir un destilador casero y purificar agua del mar.

Fabrica un destilador solar de agua casero

En casos extremos, un destilador solar casero puede ser la mejor manera de potabilizar agua del mar, sobre todo porque es más pura y limpia que el resto de opciones. Necesitarás varias piedras, un trozo de tela impermeable, hojas o plantas verdes, un par recipientes y una pala improvisada. Los pasos para construirlo son los siguientes:

  1. Busca una zona donde haya mucha humedad o calor. La idea es recoger el agua producida por el vapor.
  2. Cava un hueco de unos 50 cm de profundidad. Te recomendamos hacer una base bien nivelada para evitar que el recipiente se vuelque.
  3. Dentro del hueco y justo en medio, introduce un recipiente vacío. Alrededor coloca los elementos que producirán el vapor, es decir, las plantas verdes y frescas. También puede ser agua no potable en otro recipiente o una tela mojada con agua de mar o incluso orina.
  4. A continuación, pon el trozo de tela impermeable encima del hueco, utilizando las piedras para sostenerlo herméticamente. Eso evitará que el vapor se escape.
  5. En el centro de la tela, añade una piedra (que haga la forma de un embudo) para que las gotas se deslicen hacia el recipiente que está en medio del hueco.
  6. Revísalo 2 veces al día para recoger el agua destilada, cambiar las hojas o humedecer de nuevo la tela con agua de mar u orina.

Construye o encuentra un refugio

Una vez garantizada la fuente de agua, lo siguiente es la seguridad. Es decir, hacer un refugio de supervivencia. Te servirá para recuperar fuerzas y almacenar todos los elementos de supervivencia.

Lo importante es que no esté ni muy lejos ni muy cerca de la fuente de agua. Por un lado, evitarás consumir energía con caminatas largas. Por otro, estarás lejos de los peligros de la humedad (deshidratación, mosquitos, insectos, animales salvajes).

La mejor opción es una cueva, ya que no te requerirá ningún esfuerzo construirla. No obstante, asegúrate de que no esté habitada por animales peligrosos. En las islas frondosas pueden existir especies como cangrejos, iguanas, serpientes, etc.

Al construir un refugio, procura que esté alejado del viento, del agua, de piedras o de raíces peligrosas. Antes de hacerlo, limpia el suelo para evitar insectos y reptiles. A continuación te enumeramos algunos tipos de refugios posibles en una isla desierta:

  • Refugio de bambú: Este material es perfecto para construir una base y evitar los insectos. También lo puedes utilizar para construir colectores de agua de lluvia. Igualmente, es perfecto para el techo, aunque debe tener columnas resistentes para sostenerlo.
  • Refugio elevado: Consiste en una zona con palmeras altas o árboles que permitan construir una base lejos del suelo. Esto evita la humedad y el contacto con insectos y reptiles.
  • Con mosquitero: En climas tropicales, los insectos son abundantes y peligrosos. Por eso, es importante protegerte con algo que haga de mosquitero y de pared del refugio. Nunca debe ser una tela impermeable, salvo la parte que haga de techo.
  • Tipis: Se construyen con troncos no demasiado gruesos que se clavan en el suelo. Átalos todos por un extremo hasta obtener una estructura en forma de cono. Puedes cubrirlo con hojas grandes, palmeras, telas o enredaderas.
  • Improvisados: Lo puedes construir con lo que tengas a la mano. Por ejemplo, atando unos troncos a una lámina de plástico puedes hacer un techo o cobertizo. Un árbol caído también puede ser una gran opción. Solo basta con cortar algunas ramas y tendrás un refugio cálido.

Aprende a hacer fuego

Cómo hacer fuego es una técnica de supervivencia básica en cualquier situación, incluso en lugares húmedos y calurosos como las islas tropicales. No sirve solo para mantener la temperatura; también para cocinar, hervir agua o espantar animales, por ejemplo. Saber hacer fuego es más fácil de lo que parece, solo es cuestión de encontrar los materiales apropiados.

Para generar fuego se necesitan 3 componentes: combustible, calor y oxígeno. A estos se le suma el factor control, ya que es importante evitar incendios, especialmente cerca del refugio. Algunos tipos de combustibles útiles son la leña, el aceite (se puede hacer con coco), la grasa animal o el carbón.

La fuente de calor la puedes generar a partir de la fricción entre palos o piedras, así como de la acción del sol sobre un prisma (un pedazo de vidrio o lente). O puedes emplear elementos de supervivencia, yesqueros o fósforos. Para controlar que no se propague, haz un círculo con piedras a su alrededor.

Las fogatas se pueden ordenar en forma de tipi, sujetando pequeñas ramas en forma de cono, o en forma entrecruzada. También puedes usar un tronco hueco para hacer una antorcha.

Alimentación: caza y pesca

Una isla desierta tiene varias fuentes de alimentación, especialmente cuando es un clima tropical: caza de animales, pesca y recolección de moluscos y plantas.

Todas ellas te permitirán almacenar energía, acumular fuerza y, sobre todo, mantener una buena defensa inmunológica.

Cazar pequeños animales en el bosque

La opción número uno es conseguir carne roja o blanca en las profundidades de la selva. Si estás en un lugar poco explorado por humanos, es fundamental fijarse en las huellas de los animales. Te ayudarán a saber si estás cerca de ejemplares más o menos peligrosos.

Para cazar cualquier tipo de animal es importante contar con un cuchillo o algo que pueda reemplazarlo, como una roca plana y afilada. Las trampas también son una buena alternativa para no gastar mucha energía. Puedes utilizar cebos como migajas de comida o incluso excrementos.

Pescar en el mar pequeños peces

La pesca también es una buena opción, principalmente porque los animales acuáticos aportan muchos nutrientes. Existen varios métodos para conseguir peces en una isla desierta:

  • Construir un equipo de pesca con botellas de plástico. Debido a la contaminación marina, te será fácil conseguirlas aunque no tengas a mano. Solo corta el extremo de la base y ponlas cerca de rocas con alta actividad marina. Utiliza un anzuelo a través de la boquilla y espera a que caigan.
  • Utilizar una lanza. Afila un extremo de un trozo de bambú y pesca dentro del agua arrojando el arma hacia las presas. Debes practicar y tener un poco de destreza, pero poco a poco será cada vez más fácil.

Moluscos o artrópodos

Estos también son una excelente fuente de alimento. Lo mejor es que se encuentran en zonas de muy fácil acceso y que te va a resultar difícil cogerlos.

Normalmente, se encuentran en la base de las rocas de la orilla de la playa. Las almejas, por ejemplo, pueden estar incrustadas en la roca. Las estrellas de mar también se encuentran ahí, pero ten cuidado con otros depredadores que haya alrededor como pulpos o calamares.

Eso sí, es importante que los cocines muy bien estos antes de comerlos. Y que no los consumas en grandes cantidades o con demasiada frecuencia. Tienden a acumular muchas bacterias que son difíciles de procesar por el sistema digestivo.

Plantas

Las plantas son una fuente de alimento a tu alcance, e incluso puedes reproducirlas si tienes conocimientos de agricultura. Eso sí, consume solo las que sean reconocibles.

Aquí se incluyen las frutas como cocos, naranjas, uvas de playa, mangos, etc. Lo mejor es que las cojas directamente de la planta y que las laves con agua potable. Así evitarás cualquier bacteria del suelo.

Existen plantas cuyas hojas, tallos y raíces también son comestibles. Pero es imprescindible saber identificarlas para evitar especies venenosas.

Por ejemplo, las plantas venenosas suelen tener 3 hojas por sección en el tallo, de aspecto puntiagudo y normalmente que emergen directamente del racimo, sin expandirse en ramas.

Precauciones y consejos a tener en cuenta

Tener un buen cuchillo te ayudará mucho con la caza y la preparación de la comida. Por eso es indispensable que tengas varias herramientas a mano o que construyas una para el momento. Una buena idea es utilizar una concha de molusco y afilarla con una piedra hasta que pueda cortar. Luego, átala con fuerza a una base, como un palo de madera o bambú.

Por otro lado, si no hay frutas o vegetales reconocibles, haz pruebas antes de consumir cualquier cosa desconocida. Frota un poco la pulpa de la fruta en tus manos para ver si hay una reacción. Da solo un par de mordiscos y espera un día para asegurarte de que la toxicidad sea mínima o nula.

Recuerda que las actividades como cazar, afilar un cuchillo y pescar son peligrosas y que los accidentes son inevitables. Y que no tendrás vendajes, suturas, antibióticos y medicamentos a mano (a no ser que lleves encima un botiquín de primeros auxilios, algo improbable en caso de naufragio).

Cuidarse al máximo es lo más importante en todos los casos. Mantente alejado del sol, evita los nidos de animales, bebe mucha agua, no nades de noche, son algunas de las muchas recomendaciones.

Protégete de los depredadores dentro y fuera del agua

Que las islas desiertas sean paraísos tropicales no implica que sean seguras. Pueden existir depredadores peligrosos.

Los animales de tierra tienen un comportamiento muy singular. De primeras puede que no te ataquen, pero sí estarán en alerta constante. Por eso, es importante mantener una vigía a tu alrededor para alertar de cualquier merodeador.

También puedes adentrarte en la isla (con tu cuchillo de supervivencia, a poder ser) buscando huellas de posibles depredadores. Esto te permitirá señalar su territorio o los lugares que frecuenta.

Dentro del agua, los depredadores más comunes son los tiburones. Pero los calamares gigantes y las medusas también son peligrosos. Por eso, evita al máximo las aguas profundas y pesca cerca de tierra. Como ya te hemos mencionado, siempre es importante tener un cuchillo u otro objeto que te sirva como defensa. Si te interesan los peligros marinos, lee nuestra guía de peces peligrosos del Mediterráneo.

Durante la noche, mantén una fogata encendida. Alejará a los insectos y a algunos depredadores. En todo caso, lo mejor es construir un refugio seguro y fuerte para evitar posibles ataques.

Consigue que te rescaten

Gracias al avance de la tecnología en alta mar, es posible detectar naufragios y encontrar supervivientes con facilidad. Pero nunca está de más ayudar a que sea más fácil y rápido. Y la mejor forma es creando señales de rescate.

En agosto de 2020, fue encontrado un naufragio en Micronesia solo 3 días tras su desaparición a 200 kilómetros de tierra firme. Todo gracias a una señal SOS que los supervivientes dibujaron en la arena. He aquí la importancia de las señales, incluso si estás relativamente cerca de la civilización. Aquí te explicamos algunos métodos para hacer señales:

  • Humo: Es la señal más tradicional y eficiente. Puede ser vista desde el cielo y el mar y sin estar demasiado cerca de la isla. Por eso es importante mantener una llama encendida y utilizar hierba seca o cocos que aviven el humo.
  • SOS: Es excelente para las búsquedas en avión o helicóptero, ya que es visible fácilmente desde el cielo. Ha de ser lo suficientemente grande. Puedes utilizar piedras, troncos, ramas y cenizas de las fogatas para que contraste con la arena.
  • Espejos: Los espejos u objetos brillantes pueden servir para alertar a embarcaciones que pasen cerca. Esto puede provocar que se acerquen un poco más, aunque no haya señales de humo. Es de gran ayuda para días lluviosos donde no se pueda hacer fuego.

Construye tu propia balsa

Cuando pasas muchos días o semanas esperando tu rescate, la última opción es construir una balsa. Es la de mayor riesgo, ya que estarás en alta mar y con muchas probabilidades de agotar tus recursos. No obstante, estarías en una ruta de navegación donde alguna embarcación pudiera verte.

Para construir tu propia balsa sigue estos pasos (dentro de tus posibilidades):

  1. Recolecta troncos o bambú de no más de 30 cm de diámetro. Al menos 20 unidades.
  2. Monta la estructura con un suelo y dos laterales para mantener el equilibrio sobre las olas. Básicamente, la base se trata de un rectángulo que atarás en cuatro extremos.
  3. Monta los laterales a lo largo, ajustando tres o cuatro troncos. El suelo deberá tener al menos 10 troncos.
  4. Ata cada tronco con cuerda o con cortezas de plantas tejidas. Fíjalos bien entre sí y guarda mucha cuerda para reparar cualquier rotura durante la travesía.
  5. No está de más apilar algunos troncos pequeños para hacer una especie de canasta donde guardar lo que lleves contigo.
  6. Para mayor comodidad, puedes añadir algunas hojas en el suelo, de forma que sea más fácil descansar sobre los troncos. También puedes improvisar un techo para cuando haya mucho sol y poco viento.
  7. Una vela puede ser de ayuda para navegar más rápido. Lo malo es que requiere de un sistema de mando con un mástil que también debes improvisar. Puedes ponerlo en la parte trasera de la balsa, con ayuda de un pedazo de tabla y un tronco que puedas controlar desde la superficie.
  8. Por último, nunca deben faltar los remos. Deben ser ligeros pero fuertes, para soportar las corrientes y mover el bote con facilidad.

Mens sana in corpore sano

Mantenerte con vida en esas circunstancias es toda una hazaña. Pero sin duda también debes cuidar tu mente. No es fácil vivir en esas condiciones, puede que en total soledad y mantener la cabeza fría. Hay algunas cosas que te pueden ayudar a evitar situaciones de mucho estrés:

  • Ten siempre algo que hacer. Asígnate un horario para trabajar (construir el refugio, la balsa, recolectar alimentos y agua), cazar, comer y descansar.
  • Introduce actividades de entretenimiento en tu horario. Por ejemplo, jugar a la pelota con un coco, a las adivinanzas, escondidas, búsquedas del tesoro, etc.
  • Consigue una mascota. Si solo estás tú, una compañía animal no está mal, puede ser un loro salvaje o una tortuga, por ejemplo.
  • Construye un altar, si eres creyente. Puedes aferrarte a la fe. Crea tu propio altar y reza allí cada vez que lo necesites.
  • Medita y sé amable contigo mismo. No has nacido para sobrevivir en un ambiente hostil, puede que no todo salga como esperas o que no tengas mucha destreza para cazar o pescar. Tan solo céntrate en aprovechar tus habilidades.
  • Reflexiona sobre lo que más importa y lo que harás cuando vuelvas a la civilización. Piensa en tu familia, en tus amistades, en ese proyecto sin terminar. Te ayudará a mantener la esperanza.
  • Crea escenarios ficticios. Puede que no parezca algo muy «cuerdo», pero te ayudará a practicar tu lenguaje y así no perder habilidades comunicativas. Si tienes material para leer, asegúrate de darle uso.

Extra: casos reales de supervivencia en una isla

El hombre moderno no está hecho para sobrevivir como lo hizo millones de años atrás. La evolución social ha hecho que la humanidad no tenga la capacidad de cazar, hacer fuego o construirse un refugio.

No obstante, hay historias recientes sorprendentes de personas que han conseguido sobrevivir tal y como lo hicieron nuestros antepasados. Y, de paso, han dejado una maravillosa historia al más puro estilo Hollywood.

Estos son varios casos reales sorprendentes de supervivencia en una isla. Algunos, incluso sobrevivieron décadas antes de ser rescatados.

  • Thomas Bell: Fue un zoólogo y escritor inglés. Su historia de supervivencia se dio a conocer de la mano de la escritora Lydia Syson en su libro «Mr. Peacock’s Posessions«. En él relata parte de los 30 años que vivió cautivo.
  • Alexander Selkirk: Fue un marinero escocés que sobrevivió casi 7 años en una isla del pacífico. En 1966 la isla fue nombrada como Robinson Crusoe en honor a sus hazañas.
  • Juliane Köpcke: Esta zoóloga peruano-alemana sobrevivió en una isla desierta después de un accidente aéreo en 1971. Hay varias películas sobre su aventura y publicó un libro llamado «Cuando caí del cielo«.
  • Ed Stafford: Por voluntad propia, se fue a una isla alejada de la civilización. Grabó todo y lo expuso en una serie transmitida en Discovery Channel llamada «Ed Stafford al extremo«. También se le conoce por bordear todo el río Amazonas a pie.
  • Gerald Kingsland y Lucy Irvine: Esta pareja se fue a sobrevivir a la isla Tuin en Australia en 1982, por voluntad propia. Ambos escribieron libros de sus historias: “Castaway” y “The islander”.
  • Tom Neale: Era un aventurero nato. Sobrevivió por su cuenta durante 16 años en la isla Anchorage. Si quieres conocer su historia, echa un vistazo a su libro “An Island to Oneself”.
  • Juana María (Mujer solitaria de la isla de San Nicolás): Fue una mujer nativa americana que sobrevivió 18 años en la isla de San Nicolás. Se la conoce como Juana María o la Mujer Solitaria, ya que se desconoce su verdadero nombre. Su historia inspiró el libro “La isla de los delfines azules”.
  • Leendert Hasenbosch (El Robinson Crusoe holandés): Fue empleado de la Compañía Holandesa de las Islas Orientales. Fue abandonado en la isla Ascensión como castigo por sodomía. Si quieres saber más, te recomendamos el libro “A dutch castaway on Ascension Island in 1725”, de Alex Ritsema.

Para finalizar, la primera y última herramienta que necesitarás para sobrevivir en una isla desierta será la actitud. Sí, suena cursi. Pero mantener una buena actitud y evitar el estrés puede bastar para conseguir todo lo que te propongas, tanto en un paraíso desierto como en la civilización. Así que no subestimes este poder y resiste.

victor collado

Víctor Collado

Autor y Editor de Noreste Club

Desde la infancia practicando kárate. Me apasionan las artes marciales, la autodefensa ante cualquier situación y los deportes de alto riesgo. Experto en técnicas de supervivencia.

Participamos en el programa de Afiliados de Amazon, y por ello obtenemos ingresos por las compras adscritas directas e indirectas que cumplen con los requisitos aplicables. Es decir, si haces alguna compra o suscripción a través de algunos de nuestros enlaces, nosotros ganamos una pequeña comisión. Sin coste extra para ti, por supuesto.

Deja un comentario